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Empresas fantasma, facturas truchas y matones: Cómo hicieron EDENOR, EDELAP Y EDEA para evadir $427 millones

Un entramado contable permitió que las energéticas vinculadas al empresario macrista Rogelio Pagano compraran facturas apócrifas a un grupo de empresas que a su vez hacían lo mismo con particulares insolventes dados de alta en AFIP como Responsables Inscriptos. En 2018 la Justicia investigó la operatoria, pero no avanzó demasiado. El mes pasado la contadora que había denuncia originalmente el caso fue "visitada" y golpeada por dos matones.

Delitos de guante blanco. Que se pergeñan bajo la pulcritud de una camisa celeste y un escritorio perfectamente ordenado. Que se ejecutan con una lapicera y un papel. Que se convierten en millonarios dividendos que luego se lavan y se distribuyen.

Y por si algo falla, por si algo salta, por si alguien ve o descubre algo que no tiene que ver, entonces se aplicarán otros mecanismos, el de las “visitas indeseadas”, menos sutiles pero muy efectivas.

Un entramado de ese tipo es el que ha venido funcionando al menos hasta finales de 2018 en el conurbano bonaerense, con un aceitado mecanismo de empresas fantasma y facturas truchas que emitían documentos por supuestos servicios a la corporación de empresas eléctricas EDENOR, EDEA y EDELAP.

Quienes emitían las facturas era un grupo de empresas constructoras de estrecho vínculo con el gobierno de Cambiemos, las cuales a su vez armaron una estructura piramidal con proveedores particulares, todos los cuales aparecen inscriptos en AFIP a partir de julio, agosto y septiembre de 2015.

Así, mientras en el tope de la organización figuraban las corporaciones eléctricas (EDENOR, EDEA y EDELAP), en el medio aparecían las firmas Pose s.a., Constructora Vista s.a., Zentra s.a. Fuentes y Asoc. s.a., Montecito s.a. y CYSE s.a.

Y debajo de la escala, aparecían personas individuales que ante el IVA figuran como Responsables Inscritos, y que facturaban cuantiosas cifras a las intermedias. Es el caso de Pique Ramón Delio, José González, Gutiérrez Ricardo Alberto o Godoy Romina Macarena. Todas las de este último grupo le facturaban a las del medio, que a su vez hacían lo propio con las distribuidoras de energía.

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Consultas a la base de dato de facturas apócrifas de la AFIP. Los proveedores del conglomerado de empresas aparecían en el listado.

PIEZA POR PIEZA

Hay nombres que se entrecruzan en toda la investigación. Por eso conviene ir pieza por pieza:

  • Liliana Esther Paiva. Es presidenta de Constructora Vista s.a. y cotitular de cuenta corriente bancaria de CYSE s.a., además de vicepresidenta de Zentra s.a.
  • Jesús Sebastián Vargas. Es presidente de CYSE y de Zentra s.a., pese a que en los hechos es sólo jefe de obras y actúa como prestanombres.
  • Nicolás Martínez Christensen. Padre de Joaquín y dueño de todas las empresas. Presidente de Infura s.a., Prabi s.a. y Montecito s.a.
  • Joaquín Martínez Christensen. Hijo de Nicolás. Fue presidente y vice de Zentra y CYSE s.a.
  • Lucía Dighero. Esposa y madre de los dos anteriores. Vicepresidenta de Montecito s.a.
  • Gabriel Marino. Contador firmante de las empresas Vista, Zentra, CYSE y Montecito s.a.

Todos ellos conforman el entramado de las empresas intermediarias que les compraban facturas truchas a proveedores individuales por servicios inexistentes. De hecho, AFIP concluyó que estos proveedores individuales “no poseen capacidad operativa para ofrecer los servicios por ellos aducidos, y en sus cuentas bancarias se advierten acreditaciones que no se condicen con las respectivas declaraciones juradas”.

Y por otro lado, los principales clientes del entramado de empresas son –por lejos- EDEA y EDELAP, que integran un mismo grupo económico.

También AFIP logró verificar que el grupo de empresas Vista, CYSE y Zentra registraban profusas operaciones de compra venta entre sí, y que sus operaciones más relevantes eran con contribuyentes incluidos en la base de facturas apócrifas de la AFIP, lo que resulta evidencia de la posible inexistencia o sobrefacturación de los servicios facturados.

De hecho, al momento de elaborar este informe, MARCA INFORMATIVA verificó los CUIT de los responsables inscritos de cada una de las facturas emitidas a los intermediarios, y en todos los casos saltaron registros de facturas apócrifas y de cancelación de la CUIT.

Esta modalidad de estafa al fisco fue investigada por la el Juzgado Federal Nº1 de San Martín, que intervino las comunicaciones telefónicas de los ejecutivos de las firmas intermedias. Los resultados fueron palmarios.

Eso se percibe en la charla entre Joaquín Martínez Christensen y Jesús Sebastián Vargas (presidente y accionista de las firmas Zentra y Cyse). La conversación fue el 3 de mayo de 2018, y resultó elocuente:

  • Joaquín: “¿Cómo estamos con el tema de la facturación, o sea la producción para facturar? Está un poco preocupado mi papá…
  • Sebastián: En línea general tengo unos RSM por tres millones…
  • J: Ehmmm… tres millones eh, y ¿cuándo va a salir?
  • S: De EDENOR ya salió, te los tengo que mandar por Whatsapp porque tiene la planta encima. Los retiro.
  • J: Ah, ok.Entonces yo ya lo puedo facturar. Vamos a meter tres palos mañana ¿Y después qué más?
  • S: Dejame ver para que abra las planillas y te digo los números reales. ¿Me hablás de EDENOR, no?
  • J: Sí.
  • S: Ok, EDENOR no estaba tan mal. No nos queda mucho con EDENOR, ¿eh? Nos quedan dos palos.
  • J: Entonces estamos para facturar tres dos.
  • S: Esos tres dos ya los tenemos en la mano.
  • J: Ok, ¿y con EDELAP? EDELAP viene como ok.
  • S: De alta saldría ochocientas, novecientas lucas debería salir. Si sale mañana, novecientas lucas de alta.

La conversación fue capturada por la División de Investigaciones y Operaciones del Departamento Unidad Federal Antifraudes de la Policía Federal por orden del Juzgado Federal a cargo del juez Emiliano Canicoba, quien ordeno que se allanara la sede de EDEA en Mar del Plata.

La medida se concretó el 15 de mayo de 2018, y del procedimiento se secuestró un bibliorato con facturas, notas de crédito y otra documentación de las firmas Zentra s.a., Paiva Liliana Esther y Constructora Vista s.a. En ese momento la noticia trascendió en diversos medios de comunicación, incluso los más concentrados. Sin embargo, se hicieron eco de la versión de la empresa, sobre que se trataba de una investigación sobre sus proveedores y no sobre las propias energéticas. Luego no se volvió a publicar más sobre el tema, y el affaire de la “fábrica de facturas” quedó silenciado hasta el día de hoy.

No obstante, la investigación había logrado demostrar -al menos para la AFIP- que se estaba en presencia de una asociación ilícita destinada a “neutralizar la carga impositiva de un conjunto empresario que le presta servicios a las compañías distribuidoras de energía EDELAP y EDEA, diluyendo las acciones de cobro ante la incapacidad patrimonial que presentan. Es decir –continúa el dictamen de AFIP-, se trata de una estructura piramidal organizada para disminuir la carga tributaria y retirar saldos dinerarios para EDEA y EDELAP”.

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La contadora que inició la causa con su denuncia ante la AFI denuncia haber recibido una golpiza por parte de dos matones, y luego haber sido atactada en su propio estudio por alguien que le hirió la muñeca.

La contadora que inició la causa con su denuncia ante la AFI denuncia haber recibido una golpiza por parte de dos matones, y luego haber sido atactada en su propio estudio por alguien que le hirió la muñeca.

MATONES PARA HACER CALLAR

Por insólito que parezca, la modalidad delictiva fue descubierta por la contadora de una de estas empresas “proveedoras” de facturas. “Yo le llevaba la contabilidad a una cliente de hace mucho tiempo, pero en un momento empecé a ver algunas inconsistencias y le pedí aclaraciones, porque entendía que me faltaba información”, contó en diálogo con este medio.

“Empecé a darme cuenta de que había cosas que no cerraban, documentos que no tenían correlato ni con lo adquirido por la empresa ni con lo facturado. Entonces no quedaba otra que fuera una maniobra de venta de facturas truchas”, señaló.

Su motivación para actuar tuvo que ver con el hecho de que su firma aparecía en los balances anteriores de la firma, y de convalidad las irregularidades quedaría ella también involucrada en el delito que acababa de cometer. “Por eso tuve que informar el tema a la AFIP y a la UIF (Unidad de Información Financiera)”, que es el organismo encargado del análisis de información para impedir el lavado de activos.

Yo le llevaba la contabilidad a una cliente de hace mucho tiempo, pero en un momento empecé a ver algunas inconsistencias y le pedí aclaraciones, porque entendía que me faltaba información. Empecé a darme cuenta de que había cosas que no cerraban, documentos que no tenían correlato ni con lo adquirido por la empresa ni con lo facturado. Entonces no quedaba otra que fuera una maniobra de venta de facturas truchas

La identidad de la profesional debió ser preservada. No por medio a sufrir represalias, sino porque ya las sufrió.

Fue en octubre de este año, cuando acababa de presentar nueva documentación a una causa que la justicia de San Martín se encargó de “dormir” el tiempo necesario como para que nadie se acordada de ella.

A pocos metros de mi casa, sufrí una terrible golpiza de parte de dos hombres que después se subieron a un auto y escaparon a toda velocidad”, le dijo a este medio. Por consejo de su abogado, decidió no hacer la denuncia: “Ya saben dónde vivís”, le dijo.

Pero la advertencia se repitió dos semanas más tarde, cuando se presentó en su estudio contable en Villa Ballester un hombre que quería hacerle supuestamente una consulta. “Sin mediar una palabra, me atacó con un elemento cortante”, contó. Era otro “aviso”. La mujer puso su mano para defenderse del ataque y terminó con un profundo corte, que le valió varios puntos de sutura. Pero el mensaje había sido claro.

Por ahora la investigación sigue estancada. Incluso alguna de las empresas involucradas en esta operación de defraudación y lavado de activos siguen siendo proveedoras de las energéticas o incluso del gobierno provincial.

Mientras tanto, quien denunció la operación e hizo iniciar la investigación, permanece sin protección alguna de la justicia, y a merced de la voluntad de los plomos, que cada tanto le envía imaginamos quién para recordarle que es mejor callar.

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