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La mujer que falleció en Chaco había tenido contacto con una de las pacientes imputadas por propagación del virus

Murió una empleada del Poder Judicial. Tenía 63 años y estaba en buena salud. Habría compartido un mate con una de las dos mujeres que vinieron de España a fines de febrero y no cumplieron la cuarentena.

El Código Penal no se equivoca al señalar que la propagación de una enfermedad peligrosa es delito. Y eso quedó expuesto con absoluta claridad con la muerte de Ana María Tonzar, una mujer de 63 años que contrajo la enfermedad letal luego de tener contacto con una de las dos mujeres chaqueñas que trajeron el virus luego de un viaje por Europa y no respetaron la cuarentena.

Tonzar falleció en el Sanatorio Güemes de Resistencia luego de varios días de internación. Esta madrugada a las 3,45 se dio el fallecimiento, según informaron fuentes del Ministerio de Salud de Chaco, citadas por el sitio Diario21.tv.

La mujer fallecida era abogada y formaba parte del Centro de Estudios Judiciales en la justicia provincial de esa provincia. Aparentemente habría mantenido contacto estrecho y "compartido mate con una de las mujeres que regresó de España y que más tarde fueron diagnosticadas con coronavirus", relata el sitio.


DEDOS PINTADOS

El 17 de marzo, el fiscal Federal de Resistencia, Patricio Sabadini decidió promover acción penal contra una mujer de 71 años y su hija pediatra de 34, que habían arribado a Resistencia, Chaco, el 28 de febrero, provenientes de España.

Al día siguiente, según relata la imputación, la hija, "una becaria de investigación de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste con servicio activo en el Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades, recibió en la casa que comparte con su pareja, un hombre de 38 años, a los hijos de él: uno de cinco y otro de cuatro", en lo que fue el inicio de la propagación de la pandemia en esa provincia.

Ahora se conoce que Tonzar, amiga de la mujer de 71 años, habría compartido mate con la imputada. Ese gesto terminaría costándole la vida.

Lo cierto es que aún antes de haber sido confirmada como paciente de coronavirus, Tonzar padeció un grave episodio en el Sanatorio Güemes por insuficiencia respiratoria, según señala el mismo medio local. “Mi mamá se nos está muriendo por posible Coronavirus, está en el Güemes no puede respirar”.

Finalmente en la madrugada de hoy, Tonzar se convirtió en la quinta víctima fatal de esa provincia.


SITUACIÓN JUDICIAL

Más allá del impacto que provoca esta muerte, la situación judicial de ambas mujeres imputadas por propagación de enfermedad peligrosa no se agravarían. "El delito ya queda configurado, independientemente de la muerte, ya que lo que reprime el Código Penal es la propagación", le explicó Sabadini a MARCA INFORMATIVA.

El delito ya queda configurado, independientemente de la muerte, ya que lo que reprime el Código Penal es la propagación. pero debemos analizar si hubo indiferencia o imprudencia en el tratamiento de un posible cuadro

De cualquier modo, el fatal desenlace termina dándole más fuerza a la investigación e incluso abre la posibilidad de analizar "si hubo indiferencia o imprudencia en el tratamiento de un posible cuadro, lo cual nos llevaría a la aplicación del artículo 203", dijo el fiscal.

Ese artículo fehacientemente complica la situación legal de las dos viajeras, ya que prevé penas de entre seis meses y cinco años de prisión, si fruto de "la imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o por inobservancia de los deberes a su cargo" se tuviere como resultado la muerte.

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