Sociedad | Córdoba | CORMECOR |

La justicia falló en contra del megabasural que se pretendía instalar en Córdoba

Consideró que las autoridades provinciales y municipales de Córdoba no se hicieron eco de las recomendaciones técnicas que incluía un informe de la Universidad Nacional de Córdoba que si bien autorizaba el emplazamiento, imponía una serie de exigencias. Ahora se deberá buscar otro predio para la basura de 13 municipios.

Desoyeron los fundamentos expresados por los autores del informe técnico. Invisibilizaron a los afectados directos. No se adoptaron medidas aptas tendientes a minimizar la presión del suelo y los aspectos sociales. Se apartaron de las recomendaciones técnicas. En definitiva, la municipalidad de Córdoba, la Provincia de Córdoba y doce municipios más del Gran Córdoba pretendieron avanzar sin escuchar objeciones y recomendaciones, para instalar en el sur de esta capital un basurero adónde tirar los residuos que no quieren ver en sus patios traseros. Y la Justicia les puso un freno.

Básicamente eso fue lo central del fallo firmado por los magistrados Leonardo Massimino y María Martha Angeloz de Lerda, de la Cámara Contencioso Administrativa de 1ª Nominación, al hacer lugar –no sin cierto factor sorpresa– a la acción de amparo presentada por vecinos y por municipios que se iban a ver directamente afectados por el basural más grande del interior del país, a metros de sus viviendas.

“Es una gran noticia para los vecinos que desde hace años estábamos tratando de resistir a esto que era una locura, porque nos instalaban un basural en un lugar en el que no había ninguna duda de que iba a generar perjuicios en la gente”. La frase pertenece a Andrés Méndez, uno de los vecinos de Villa Santa Ana que se presentó como amparista.

.

TU PATIO TRASERO

El complejo que se pretendía montar iba a ocupar una superficie de 340 hectáreas, a unos 15 km de la ciudad de Córdoba y a 5 de la localidad de Santa Ana (la más próxima al basural). El predio había sido seleccionado por la Municipalidad de Córdoba, con el aval de un informe realizado por el Instituto Superior de Estudios Ambientales (ISEA) de la Universidad Nacional de Córdoba.

Luego de casi cuatro años de disputas judiciales y de pericias y contrapericias, la Justicia analizó el fondo de la cuestión. Ya entre sus primeras consideraciones, los jueces hablan del predio considerándolo “el patio trasero de los actores”, es decir, de los organismos oficiales que pretendían montarlo en ese lugar.

Es una gran noticia para los vecinos que desde hace años estábamos tratando de resistir a esto que era una locura, porque nos instalaban un basural en un lugar en el que no había ninguna duda de que iba a generar perjuicios en la gente

Es una gran noticia para los vecinos que desde hace años estábamos tratando de resistir a esto que era una locura, porque nos instalaban un basural en un lugar en el que no había ninguna duda de que iba a generar perjuicios en la gente

Más allá del planteo de los magistrados de que “se instale donde se instale el predio de enterramiento, siempre será trasladar el problema al patio trasero de otros, quienes, con igual derecho, probablemente intentarían una acción similar a la presente”, lo cierto es que el tribunal entendió que no se cumplimentaron las recomendaciones técnicos del informe del ISEA, que era justamente el organismo que había dado el visto bueno, siempre y cuando se cumplieran ciertas condiciones.

“La inobservancia de las recomendaciones del ISEA en cuanto al tratamiento que corresponde al uso del suelo vinculado al Complejo Ambiental, importa subestimar la axiología ambiental intrínseca que anida en la cuestión de la presión del uso del suelo y los aspectos asociados al mismo”, dice el fallo.

También los jueces se hacen eco de las preocupaciones de los habitantes por la permeabilidad del suelo, que de acuerdo a las pericias realizadas no cumple con las recomendaciones técnicas para su aprobación. En tal sentido, un estudio encomendado al Cuerpo de Peritos Oficiales de la Justicia (CPO), calificó con un 5 en un grado de 0 a 20 el grado de impermeabilidad o de no conductividad de los suelos en ese sector. Cuando la nota óptima hubiera sido 20, el predio elegido para enterrar la basura de 2 millones de habitantes calificaba con un 5, es decir, era muy permeable.

image.png
La ubicación del basural hubiera afectado directamente a los vecinos de la localidad de Villa Santa Ana. Así lo entendió la Justicia.

La ubicación del basural hubiera afectado directamente a los vecinos de la localidad de Villa Santa Ana. Así lo entendió la Justicia.

También fue crítica la Cámara al señalar que no se cumplió con la recomendación de asegurar una zona buffer o de amortiguación de 2 a 4 kilómetros, tal como lo recomendaba el estudio de la UNC. A esto se sumó el hecho de que según un estudio encomendado por la Cámara, el 92% de los vecinos en la localidad que hubiera sido afectada por CORMECOR desconocían absolutamente el proyecto.

La justicia denunció con ello una “invisibilización de los afectados directos, toda vez que no se adoptaron medidas aptas tendientes a minimizar la presión del suelo y los aspectos sociales asociados, tal como había recomendado el ISEA”, recordando que “ todo proyecto de este tipo debe tomar todas las medidas para evitar o minimizar los impactos de dicha acción hacia los afectados”.

Por todas estas razones, y en un pormenorizado fallo de 280 páginas, los jueces consideraron que había razones suficientes para acoger las acciones de amparo y declarar que el sitio seleccionado no cumple los requisitos socio-ambientales.

Si bien el fallo podrá ser casado ante el Tribunal Superior de Justicia, y de hecho se espera que eso suceda, la decisión judicial deja el proyecto CORMECOR al borde de la desaparición.

Fallo_completo_Cormecor.pdf

Dejá tu comentario