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La prepaga que factura 2.800 millones mensuales pero pide ayuda del Estado por la pandemia

Los trabajadores del Hospital Italiano de Buenos Aires, que tiene su propio servicio de medicina privada, revelaron que la institución factura nada menos que 2.800 millones de pesos mensuales. Sin embargo, le pidió ayuda económica al Estado por el coronavirus.

La noticia parecía increíble: los prestadores de medicina privada, uno de los rubros con más aumentos en los últimos años, le pidieron ayuda económica al Estado para la atención en el marco de la crisis por la pandemia de coronavirus. Uno de ellos es el Hospital Italiano de Buenos Aires, que factura 2.793 millones de pesos mensuales, según señalaron sus propios trabajadores. Ese número incluye lo que ingresa tanto por las obras sociales como por el plan de salud propio.

La Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA), que le envió una carta al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, argumentando que en el sector existe “una gravísima crisis económica y financiera que sumada a la situación de emergencia que ha generado el COVID-19, le impiden contar con los recursos para afrontar cualquier negociación de recomposición salarial”. El Hospital Italiano, parte de quienes reclaman fondos del Estado, aumentó las cuotas del servicio de salud un 60% solo en 2019. Los trabajadores, que se llevaban el 20% de la torta, ahora se llevan apenas el 15%.

César Latorre, delegado general de los trabajadores del Italiano, dijo a MARCA INFORMATIVA que “tras los honorarios médicos se esconde la fuga de la ganancia” y calculó que la rentabilidad sobre el porcentaje de ingresos en blanco está por encima del 20%. También, agregó Latorre, “circula mucho en negro”, como lo que llaman ‘la personalizada’, que son abultados montos que cobran los profesionales para participar de una intervención o un tratamiento o las experimentaciones y tratamientos nuevos en investigación que se les ofrecen a pacientes sin cobertura o terminales.

“Ganan fortunas. Pedir subsidios estatales es una desvergüenza”, apuntó Latorre, y profundizó: “Como supuestamente es una sociedad de beneficencia tiene balances públicos. Ponen los honorarios médicos como gastos de personal, pero cobran cifras inimaginables. Dicen que reinvierten todo el tiempo, aunque si fueran ciertos los números de reinversión alcanzarían para hacer un trasatlántico”, lanzó el delegado.

Además, agregó que los miembros del directorio son representantes de los empresarios más fuertes ligados a la comunidad italiana, como Paolo Rocca o la familia Macri. Las cabezas que deciden vienen del mundo privado: “Ahora pusieron un CEO que viene de (la firma de neumáticos) Pirelli, que viene con un plan de ajuste brutal. El gerente de antes venía de Aluar”.

SIN INSUMOS NI LICENCIAS

El Hospital Italiano licenció a sus trabajadores mayores de 65 años pero puso condicionamientos para los mayores de 60 años. En un mail interno, la dirección aclara que solo licenciarán a personas de esa edad “que estén dentro de los grupos de riesgo”. Es decir, según sus afecciones o enfermedades previas. Sumado a esto los trabajadores reclamaron que faltan barbijos, alcohol en gel y que el hospital está comprando materiales de segunda o tercera categoría con el argumento del ahorro.

RENTABILIDAD MÁXIMA

Los trabajadores explicaron que el gasto total en personal para una persona que pasa una noche en terapia intensiva en ese hospital es, como mucho, de 12 mil pesos (entre enfermero, camillero, kinesiólogo, técnico de rayos, etc.). Sin embargo, una noche en una cama de esa terapia, contratada de manera privada, cuesta 300 mil pesos.

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