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HSBC fue denunciado en 2015 por lavar dinero de cárteles de México

Familiares de estadounidenses asesinados por el crimen organizado, realizaron las presentaciones judiciales en Texas. Aseguran que sucursales de esa entidad bancaria en Sinaloa recibieron depósitos por 1.100 millones de dólares.

El banco HSBC quedó en la mira en las últimas horas tras la declaración de Cristina Fernández de Kirchner y la advertencia del diputado del Frente de Todos, Rodolfo Tailhade, que aseguró que esa entidad financiera lavaba dinero del narco Henry de Jesús López Londoño, alias "Mi Sangre".

En medio de esta situación en la Argentina, se recordó las denuncias presentadas en 2015 en Estados Unidos que advierten maniobras de HSBC que habrían servido para lavar cifras millonarias de cárteles mejicanos. En Sinaloa, aseguran que las sucursales de esta entidad recibieron depósitos por 1.100 millones de dólares entre 2006 y 2008.

Dichos recursos serían pertenecientes al cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín "Chapo" Guzmán Loera. Sin embargo, afirman que la entidad administró recursos de organizaciones de diferentes regiones de México.

La denuncia contra ese grupo financiero fue presentada en la corte del distrito Sur de Texas por parientes de Víctor Ávila y Jaime Zapata, agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés); Arthur y Lesley Redelfs, funcionarios del Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua, y de Rafael Morales, Jaime Morales y Guadalupe Morales, asesinados después de haber sido secuestrados en una boda realizada en Juárez.

Financiamiento terrorista

La acusación precisa que el Grupo Financiero HSBC lavó en México y Estados Unidos millones de dólares que permitieron financiar las “actividades terroristas” de los cárteles de Juárez, Sinaloa y Los Zetas, en México, así como del cártel del Norte del Valle, en Colombia.

El texto presentado en la Corte del Distrito Sur división Brownsville, del que Proceso tiene copia, asegura que funcionarios de HCBC en México descubrieron en diciembre de 2007 “lo que calificaron como un esquema de lavado de dinero masivo con múltiples depósitos que sumaban alrededor de mil 100 millones de dólares en diversas sucursales del estado de Sinaloa”, en un periodo de dos años.

También descubrieron “que los administradores de HSBC y empleados en las ramas de Sinaloa ejecutaron el esquema de lavado de dinero en complicidad con personas asociadas con el cártel de Sinaloa, y a pesar de ese conocimiento las sucursales de HSBC México continuaron aceptando depósitos en dólares”.

La denuncia contra ese grupo financiero fue presentada en la corte del distrito Sur de Texas por parientes de Víctor Ávila y Jaime Zapata, agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés); Arthur y Lesley Redelfs, funcionarios del Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua, y de Rafael Morales, Jaime Morales y Guadalupe Morales, asesinados después de haber sido secuestrados en una boda realizada en Juárez.

Una vez que las cuentas de conocidos narcotraficantes o sospechosos fueron abiertas, los empleados de diversas sucursales de HSBC aceptaron grandes cantidades de dólares en efectivo y no se investigó el origen de los fondos depositados o la presentación de informes de actividades sospechosas, según las leyes y política del HSBC.

La demanda señala que Grupo HSBC permitió que eso sucediera porque fallaron los controles necesarios para aplicar las leyes antilavado.

A partir la causa judicial, HSBC México cerró más de 3 mil 600 cuentas involucradas en este esquema y despidió a empleados, pero continuaron aceptando depósitos en dólares.

El banco aceptó su responsabilidad y llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia para pagar 2 mil millones de dólares para resolver las acusaciones y evitó cargos criminales.

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